Capítulo 1 - El Mundo Ordinario

 


Antes de que TodoCats existiera, mi vida con los animales era algo mucho más silencioso, simplemente una sensación que siempre había estado ahí, entre cariño y tristeza cada vez que veía un gato callejero. Era una emoción sin nombre, casi como una intuición, algo que se quedaba conmigo incluso cuando intentaba ignorarlo.

Mi “mundo ordinario” estaba lleno de esas pequeñas escenas cotidianas que muchos pasan por alto: un gatito buscando comida en una bolsa rota, otro durmiendo en una vereda fría, y algunos que parecían desaparecer de un día para otro. Yo no tenía herramientas, ni un plan, ni el valor para intervenir más allá de dejarles un poco de comida. Y aunque eso me aliviaba un instante, la verdad era que siempre sentía que no era suficiente, pero era lo que conocía. Era mi normalidad.

En ese entonces mi vida no giraba en torno a los gatos, tenía rutinas típicas, estudiar, hacer tareas, cumplir con responsabilidades, tratar de manejar mis propios problemas personales. Y, como muchos, tenía miles de excusas listas para justificar por qué no podía hacer nada más. “Soy solo una persona”, “no tengo espacio”, “no sé cómo ayudar”, “esto le corresponde a otros”. Ese tipo de pensamientos me mantenían quieta, atrapada en mi zona de confort, donde la empatía duele pero no obliga a actuar. Recuerdo pensar ¿cómo puede ser que caminemos entre animales abandonados como si fueran piedras en el camino? ¿En qué momento normalizamos tanto sufrimiento? pero mi vida seguía igual: ver, sentir, lamentar y seguir. Había también una parte de mí que repetía la idea “No puedo cambiar nada”. Y es increíble cómo esa frase, dicha suficientes veces, puede convertirse en una pared que uno ni siquiera intenta mover.

Por otro lado, mi relación con los gatos siempre fue emocionalmente intensa. Desde chica me llamaron la atención sus expresiones, sus movimientos, su forma de mirar. Para mí eran animales misteriosos, sensibles, con un mundo interior muy propio. Sentía una conexión extraña, como si pudiera entenderlos un poco más profundamente que a otros animales.

Hoy entiendo que ese mundo ordinario era necesario. Era el antes de la historia. La calma previa al movimiento. El punto de partida donde todavía no era una heroína de nada, solo una chica con un corazón que todavía no encontraba un camino para canalizar lo que sentía.

Ese fue el escenario inicial, el terreno donde sin saberlo, estaba por crearse TodoCats.

Comments

Popular Posts